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El arte cósmico de Tamayo PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Administrator   
Jueves 02 de Diciembre de 2010 17:47

Libro Arte Cósmico de Tamayo

Libro: El Arte Cósmico de Tamayo
Autora: Norma Ávila Jiménez
Editorial: Praxis/Universidad Nacional Autónoma de México/Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.
México, 2010, 134 p.

© D.R. Rufino Tamayo / Herederos / México / 2010
Fundación Olga y Rufino Tamayo, A.C.

De venta en: Editorial Praxis y Librería Gandhi

Reseña

Nadie puede alcanzar un potencial que no tiene. Rufino Tamayo amaba tanto la vida que quiso abrazar el Universo por completo. Su entrañable relación con el cosmos fue una comunión de conocimiento, sensualidad, asombro e incluso temor ante lo desconocido. El arte cósmico de Tamayo, de Norma Ávila Jiménez reúne importante información que oscila con acierto entre la entrevista, la crítica de arte, la crónica, las citas y los apuntes, abarcando entre estos polos una decisiva capacidad para transmitir con datos científicos cómo el artista creó un amplio lote de obras basadas en su conocimiento sobre las exploraciones científicas del manto celeste.

 

Cada quien su experiencia; y también su manera de procesarla. A los once años, Tamayo tuvo un acercamiento excepcional con un hermoso fenómeno de la bóveda sideral que lo maravilló: entre abril y julio de 1910 la cauda del cometa Halley iluminó la Tierra. La belleza del espectáculo natural era impresionante; la gente, aterrorizada, creía que anunciaba el fin del mundo. El recuerdo inolvidable de lo que presenció se refleja con fuerza en su biografía; las complejas metáforas plásticas que sobre el Universo creó Tamayo, señalan el rastro biográfico que le dejó el cometa Halley, pero también cómo aquel suceso se transformó en profundo interés intelectual por todo lo relacionado con el infinito. Con rigor académico,  escritura ágil y amena Avila Jiménez partió de lo anterior para crear un perfil biográfico de Tamayo y su relación con el cosmos. El resultado es un valioso libro de divulgación que muestra las fuentes que inspiraron al artista así como su constante búsqueda de información científica e incluso sus posibles visitas a centros de investigación espacial y astronómica.

Desde las primeras obras de Tamayo el cielo ya está presente, bien a manera de promesa de libertad, o a modo de encuentro con el misterio; tales atmósferas proclaman el escenario interno que acontecía en el autor y proyectan la profunda curiosidad que le generaba lo ignoto. Pero no fue sino hasta en Nueva York desde la terraza, pintado en 1937, cuando un personaje masculino, que podría ser el propio Tamayo, otea, por medio de un pequeño catalejo, la ciudad y, más allá de ésta, el horizonte astronómico. Además de exquisitez formal y estética, Nueva York desde la terraza contiene códigos en los que el pintor deja entrever algunas claves de su manera de entender la vida: observa, descubre, describe. Ese es un principio de la ciencia que, a su manera, Rufino Tamayo hizo suyo, pero siempre aportando su propia visión creativa sobre lo que tocaba su ser.

No se puede comunicar lo que en esencia se desconoce. En gran cantidad de obras Tamayo plasmó elementos que hacen eco en aportaciones de la ciencia y la tecnología relacionadas con la exploración del Universo. Amparada en una amplia investigación bibliohemerográfica, con acuciosa metodología, Norma Ávila Jiménez, quien, como indica en la introducción de su libro, escribió El arte cósmico de Tamayo a partir de su tesis de maestría titulada La proyección de la astronomía y la era espacial en la obra de Rufino Tamayo (1946-1989), lleva al lector a conocer detalles históricos, científicos y tecnológicos que repercutieron en los lienzos y murales que pintó Tamayo.

Las diversas opiniones que a lo largo de El arte cósmico de Tamayo da Jesús Galindo, doctor en astrofísica teórica e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, son vitales para que el lector comprenda conceptualizaciones complejas del arte y la ciencia. Las entrevistas con los familiares del artista aportan al estudio una peculiar calidez que se agradece. Los puntos de vista vertidos por Juan Carlos Pereda, crítico de arte y especialista en la obra de Tamayo, dan luz para percibir mejor las obras que enumera la autora y cuya honda complejidad polisémica conlleva, además de gran perfección estética, fuerza racional, emocional, instintiva, física y erótica.

Podría extenderme más sobre las valiosas aportaciones que ofrece el ensayo de Norma Ávila Jiménez pero me circunscribo a mencionar que las 33 ilustraciones incluidas en el libro permiten hacer una clara correspondencia entre la ciencia y la obra artística. Con aguda belleza plástica, las 26 obras de Tamayo que selecciono la escritora para su análisis, también señalan cómo para Rufino Tamayo en el Universo convergen todos los tiempos, todas las realidades y todo es sensual. Así las peregrinaciones internas de este entrañable pintor de talla mundial.

Reseña escrita por:  Ingrid Suckaer

 

Sobre la Autora:

 

Norma Ávila Jiménez tiene la licenciatura en Comunicación  (Facultad de Ciencias Polìticas y Sociales, UNAM) y la maestría en Estudios de Arte Moderno y Contemporánea  (Facultad de Bellas Artes, UAQ). Por más de 20 años ha ejercido el periodismo científico y cultural en medios impresos (La Jornada, Proceso, El Financiero, ¿Cómo ves?), y televisivos (Canal 22, TV UNAM, Canal 11, Unidad de Televisión Educativa). Con TV UNAM obtuvo, junto con un equipo de trabajo, el Primer Lugar en el Festival Nacional de Cine y Video Científico realizado en 1998, y en el 2001, el Premio ATEI. Fue socia de la Sociedad Astronómica de Querétaro de 1998 a 2002.

Es autora del libro  El arte cósmico de Tamayo, coeditado por el Instituto de Astronomía de la UNAM (IAUNAM) y Editorial Praxis con apoyo de Conacyt, y coautora y coordinadora del libro Breve historia de la Astronomía en México, coeditado por el IAUNAM y la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM. Es académica de la Universidad del Valle de México, en donde ha obtenido durante siete semestres la Excelencia Académica.Norma Ávila Jiménez tiene la licenciatura en Comunicación  (Facultad de Ciencias Polìticas y Sociales, UNAM) y la maestría en Estudios de Arte Moderno y Contemporánea  (Facultad de Bellas Artes, UAQ). Por más de 20 años ha ejercido el periodismo científico y cultural en medios impresos (La Jornada, Proceso, El Financiero, ¿Cómo ves?), y televisivos (Canal 22, TV UNAM, Canal 11, Unidad de Televisión Educativa). Con TV UNAM obtuvo, junto con un equipo de trabajo, el Primer Lugar en el Festival Nacional de Cine y Video Científico realizado en 1998, y en el 2001, el Premio ATEI. Fue socia de la Sociedad Astronómica de Querétaro de 1998 a 2002.

Es autora del libro  El arte cósmico de Tamayo, coeditado por el Instituto de Astronomía de la UNAM (IAUNAM) y Editorial Praxis con apoyo de Conacyt, y coautora y coordinadora del libro Breve historia de la Astronomía en México, coeditado por el IAUNAM y la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM. Es académica de la Universidad del Valle de México, en donde ha obtenido durante siete semestres la Excelencia Académica.

Última actualización el Jueves 09 de Diciembre de 2010 10:36